Supongamos que ha salido a cenar con unos amigos. La noche va bien, la conversación está cargada y se acaba de pedir la tercera botella de vino. Es un error por descuido, pero decides conducir hasta casa después de la cena. Tu tasa de alcoholemia supera el límite legal... Ser condenado por conducir ebrio tiene efectos de largo alcance. [...]
